No Helden, bajo el lente del fotógrafo peruano, Rogelio Martell. Por: Jorge Bazo (30 de julio 2019)
El 16 de julio de este año, el desaparecido Club Rock Bar No Helden volvió a estar en boca de un grupo de limeños. Quince fotografías mostrando a jóvenes asiduos a esta legendaria discoteca ofreció una clara muestra de cómo fue la estética y actitud de la escena punk/new wave en la Lima de los 80. Icónico arte de Marco Antonio Losno (“Makako”), en una de las paredes de la discoteca No Helden. La No Helden fue un espacio que congregó a gente de la escena de rock subterráneo. Entre el Paseo Colón y la avenida 28 de julio, a pocas cuadras de la avenida Arequipa, una de las fronteras invisibles entre las clases sociales limeñas. Para la revista Caretas, su ubicación era comparable a Greenwich Village en la ciudad de Nueva York, con prostitución en áreas aledañas que completaban el underground ambiance. Roger Santiváñez describió en algún momento su atmósfera como “una fabulosa (de fábula, en el sentido mitológico) cave new-wave, punk, gothic y c...