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Mostrando las entradas con la etiqueta No Helden

No Helden, bajo el lente del fotógrafo peruano, Rogelio Martell. Por: Jorge Bazo (30 de julio 2019)

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El 16 de julio de este año, el desaparecido Club Rock Bar   No Helden   volvió a estar en boca de un grupo de limeños. Quince fotografías mostrando a jóvenes asiduos a esta legendaria discoteca ofreció una clara muestra de cómo fue la estética y actitud de la escena punk/new wave en la Lima de los 80. Icónico arte de Marco Antonio Losno (“Makako”), en una de las paredes de la discoteca No Helden. La No Helden  fue un espacio que congregó a gente de la escena de rock subterráneo. Entre el Paseo Colón y la avenida 28 de julio, a pocas cuadras de la avenida Arequipa, una de las fronteras invisibles entre las clases sociales limeñas. Para la revista Caretas, su ubicación era comparable a Greenwich Village en la ciudad de Nueva York, con prostitución en áreas aledañas que completaban el underground ambiance. Roger Santiváñez describió en algún momento su atmósfera como  “una fabulosa (de fábula, en el sentido mitológico) cave new-wave, punk, gothic y c...

Simbiosis: ¿El Primer Grupo de Rock de El Agustino? Por Kike Larrea (9 de abril 2018)

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La historia de Simbiosis, mi primer grupo de rock,   quizás valga la pena contarla. En 1985 Fredy Gil y yo trabajábamos en El Agustino. Vivíamos juntos en un departamento de estudiantes en Pueblo Libre, pero pasábamos todo el tiempo en El Agustino. Fredy enseñaba música a jóvenes en la Parroquia y yo trabajaba en Servicios Educativos El Agustino (SEA) en el área de desarrollo urbano. En enero de ese año, habíamos decidido vender lo poco que teníamos para subirnos a un ómnibus en viaje a La Paz. En la capital de Bolivia vendimos dólares en el mercado negro para poder comprar los pasajes de avión que nos permitieron asistir a un evento que nos cambió la vida: el Festival Rock in Río, el primero. De vuelta de esa experiencia alucinante sólo teníamos una idea en la cabeza: montar un grupo de rock. En esa época, nuestro trabajo terminaba a golpe de nueve de la noche, pero, en vez de irnos a dormir, siempre encontrábamos algo que hacer con la gente del barrio. Normalmente, alguien...